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Apreciación
General de la Obra
El cuerpo de obras consignadas en
el presente catálogo permite calificar a Escolástico
Andrino como un compositor versátil y productivo que abordó
la música académica como la popular sin distinción
de categoría pero con la propiedad requerida para cada caso.
Compositor atento a las necesidades del templo como a los requerimientos
del entretenimiento en el concierto, Andrino emprende con la misma
fuerza la composición de grandes obras sinfónicas,
como sus tres sinfonías en estilo clásico, o pequeñas
colecciones de sones para las fiestas de fin de año; compone
piezas de carácter concertante,como su Andante y Variaciones
para violín o su Melodía para Corneta Pistón,
obras pioneras del repertorio concertante en Centroamérica,
a la par de proveer canciones patrióticas y piezas de salón
(valses, polcas) para grandes agrupaciones instrumentales destinadas
a la magnificación del patriotismo y el esparcimiento de
la sociedad Salvadoreña de mediados del siglo XIX.
En el género dramático brilla su
ópera “Zoraida” o “La
Bella Mora”, primera de su clase escrita en
Centro América, cuyo libreto se basa en la historia del cautivo
contenida en la obra El Quijote de la Mancha
de Miguel de Cervantes Saavedra. Esta obra muestra su simpatía
e inmersión en la producción operística de
la primera mitad siglo XIX que invadía Europa y el Nuevo
Mundo bajo el influjo de Rossini, Donizzeti y Bellini. Andrino deja
sentir esta influencia en su música para la Iglesia como
en su Terceto al Santísimo (Antología
No. 9).
La mayor parte de su producción estaba destinada
a cubrir musicalmente las distintas ceremonias del año litúrgico
al frente de la capilla de la Catedral y sus filiales en San Salvador,
principalmente las fiestas de El Salvador (patrono de la ciudad)
y santos como San Francisco, Santa Rita, San Martín y San
Antonio, para las cuales compuso múltiples himnos, dúos,
trisagios y tonadas en castellano(37).
Ocupaba su tiempo además en la producción de villancicos
y sones para las fiestas de Nochebuena y Navidad, así como
tonadas y dúos para las celebraciones de la Virgen, que incluían
las capillas del Rosario, Concepción, Mercedes y Candelaria(38).
De su repertorio en música sacra en latín
sobresalen sus obras vocales de gran aliento para diversas combinaciones
con acompañamiento orquestal como su Libera me
a cuatro voces en Fa menor. (Antología No. 9). Parte de este
repertorio estaba reservado al servicio funerario, en modelos formales
como el oficio de difuntos, la misa, el invitatorio y el miserere.
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